• Instagram - Círculo Blanco
Buscar

INFLUENCIADORES Y OTRAS FIGURAS MITOLÓGICAS

Este artículo empezaba de otra manera. Estaba yo contándoles sobre mi obsesión con RBD y los dos meses en los que me vestí de camiseta blanca, falda de jean y corbata roja. Así introducía el cómo desde siempre han existido los influenciadores, destacando que la única diferencia entre entonces y ahora es que las personas ya no necesitan grandes pantallas ni camerinos a su nombre, porque hoy pueden simplemente tener un celular con cámara y dos o tres filtros bien escogidos.


Pero luego, cuando iba por el quinto párrafo, me di cuenta que leer de corrido es muy aburrido y decidí desechar ese archivo. En cambio, les traigo este que está construido a partir de preguntas y respuestas, para que les sea más fácil escoger qué quieren saber y qué les gustaría pasar de largo. Aunque bueno, ya que están por aquí, yo les aconsejaría que se lo lean todo, desde la imparcialidad, obvio.



¿QUÉ ES UN INFLUENCIADOR DIGITAL?


Si yo tuviera que definirlo, diría que un influenciador digital es aquel que a través de su contenido influye en el ideario de un público específico.

De lo anterior habría que subrayar: "su contenido", "ideario" y "público específico". Su contenido, porque es importante que el usuario lo sienta así: propio, cercano, real. Ideario porque más que influir en una opinión directa o una decisión de compra, lo que hace el influenciador es poner un producto en el radar de ideas de alguien; decirle: "esto existe y es así". Lo que esa persona haga con la información excede el campo de acción e incluso las capacidades del influenciador. Y público específico porque los seguidores de alguien están mediados por los intereses en común, y como los intereses de todos son tan distintos, una misma persona no podrá tener todos los ojos cautivos, sino solamente unos cuantos.



¿POR QUÉ COBRAN POR HABLAR DE UNA MARCA O PRODUCTO?


Para el día de la madre siempre se pone de moda algún artículo que habla de todos los trabajos que realmente representa el papel de mamá. Una mamá, dice el artículo, es a la vez abogada, profesora, recreacionista, enfermera, médica, cocinera, psicóloga, y otras 50 profesiones más. Lo mismo pasa con el influenciador que es creador de contenido, pero además es: estratega digital, productor, editor, redactor, community manager, comunicador, publicista, y su propio medio.


En un medio tradicional todos los papeles anteriormente citados son desempeñados por diferentes profesionales y hay todo un equipo de trabajo que se encarga de la construcción de un mensaje. Además, a parte, tienen el medio, como plataforma. El influenciador es uno solo desempeñando todos esos papeles.


Claro, la vaina se pone confusa por qué uno pensaría: “bueno, pero es su propia vida lo que muestra”. Sin embargo, cuando una marca quiere usar un influenciador como vitrina o validador de un producto, este deja de ser simplemente una persona y se vuelve un medio con un espacio publicitario, y como todo espacio publicitario, si yo quiero hacer uso de él y de su audiencia, debo pagar lo que vale.


Porque de fondo cuando yo pago por una cuña radial o por un spot televisivo, estoy pagando por los ojos u oídos que esa plataforma tiene atentos. Lo mismo pasa con un influenciador, le estoy comprando un acceso a su audiencia, audiencia por la cual él ha trabajo para mantener atenta. Audiencia que seguramente mi marca no tiene pero anhela y que de no ser por este personaje no podría de forma tan humanizada y acercada darse a conocer.



¿ES BUENA O MALA IDEA MANDARLES REGALOS A INFLUENCIADORES?


Yo creo que es una idea buenísima. Enviar tu producto como regalo a un influenciador es abrir la oportunidad para que este te conozca y quizá te recomiende. Es como el free press de la era digital.


Sin embargo, es importante que ese regalo vaya personalizado y responda realmente a lo intereses del influenciador. La primera evitará que el sujeto se sienta un simple número dentro de una lista y la segunda me asegurará más probabilidad de publicación.

Pongámoslo así: es como si envío un artículo de moda a un periódico deportivo, las posibilidades de que se me publique son muy mínimas, contrario a si envío uno de fútbol, por ejemplo.


Estudiar los intereses de mi influenciador me permitirá llegarle de una forma más acertada.

Además de lo anterior, es vital tener en cuenta que es un regalo, no un contrato, ni un acuerdo, ni una ley. El influenciador podrá usarlo, compartirlo u odiarlo, según decida. Así funcionan los regalos. El dador tiene cero poder sobre quién lo recibe. Es como si le regalas una camisa a tu mejor amiga y te enojas porque no la usa todos los días o porque no lloró cuando se la diste. Tener esto presente te evitará dolores de cabeza y te hará pensar dos veces si es realmente estratégico tener a quienes tienes en tu lista de regalos.



¿CÓMO ESCOJO EL MEJOR INFLUENCIADOR PARA MI MARCA?


Lo primero es stalkear. Yo de ti me haría una lista de figuras públicas y no tan públicas. Es decir de perfiles que superen los 10 mil seguidores y de perfiles que estén entre los 3 mil y 6 mil. Los primeros son como los grandes medios, me ayudarán a llegarle a mucha gente a la vez. Los segundos son como los buenos amigos, su recomendación parecerá a ojos de mi público mucho más confiable.


Luego de escogerlos, revisaría su contenido, para detectar cuáles son sus temas y cómo es su manera de abordarlos. Ahí puedo conocer su posición, su estética y un poco de su personalidad.Una vez identifique eso, me cuestionaría si mi marca o producto encaja ahí.

Cuando decida que sí, pasaría a fijarme en el número de seguidores y el número de likes, para darme cuenta qué tanto coinciden y así saber si esa audiencia que dicen los números grandes de arriba realmente está atenta al contenido de abajo.


Finalmente me pondría en contacto con él y acordaría una forma de trabajo que funcione para ambos. A veces al influenciador puede encantarle tu marca y recibir producto como parte de pago. A veces, aunque le encante, tiene muy entendido su negocio y requerirá de tu parte más que eso. Siempre se puede negociar y llegar a buenos acuerdos.


Lo bueno de que exista un pago de por medio es que el compromiso se vuelve más tangible y por ende la creación y entrega del contenido ya no solo dependerá del influenciador si no que será un espacio en el que también tú tendrás voz y voto.



Hay mucha tela por cortar en este asunto, pero ahí les dejo los primeros trazos, espero les sirva.


Para quienes leyeron hasta aquí, abajo encontrarán una lista de preguntas para hacerse antes de contactar a un influenciador.


Y para los que llegaron sin leer lo de arriba, solo para mirar si era largo o no el artículo, devuélvanse. Sí es largo, pero es bueno.




ABRE AQUÍ EL CUESTIONARIO

638 vistas2 comentarios