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LO COMERCIAL SE HACE ENEMIGO DEL BUEN CONTENIDO

Tengo en mis manos un libro que compré hace tal vez dos domingos. En la página 30, -donde voy-, hay una carta que le escribió un famoso ilustrador a uno de sus fans. Entre las cosas que le aconseja, el tipo escribe, varias veces: dibuja despacio. Le hace ver a lo largo de las líneas que esa paciencia es el secreto para su maestría.


Llevo tiempo pensando y enfrentando esto, y hoy me decidí a escribirlo. El ritmo comercial, que grita de fondo: vender, vender, vender, es el principal enemigo del buen contenido. 

Porque el buen contenido, como el buen dibujo -según le leo a este ilustrador- toma tiempo y se debe hacer despacio. 


Para que una idea cale, para que una historia enamore, para que un argumento se vuelva válido requiere del bálsamo que solo produce el paso del tiempo. 


Crear y ejecutar, al menos cuando ambas se hacen bien: son ejercicios de paciencia, de atención al detalle. De silencios, incluso. Porque en los silencios termina de entrar el mensaje. En los espacios en los que no se dice nada, en los que se hace una pausa, en los que se permite el verbo extrañar, la audiencia puede por fin entender y sentir. 


El afán nos mata, en muchas cosas, pero nos mata sobre todo en el arte de crear. Nos mata el afán comercial de que hay que vender y hay que vender rápido. Nos mata porque va en contra del otro discurso, -del discurso que amo y defiendo-, ese que da prioridad a la investigación, a la observación y al arte de construir, como se construye la filigrana, cada detalle de una estrategia. 


Si yo pudiera dejar un consejo, cualquiera, para que pase a la historia, tal vez, como el ilustrador que ahora leo, dejaría ese: creen despacio.


Aunque el afán comercial les gruña y los mire con el entrecejo casi a reventar de lo junto. Aunque se les exija lo contrario por todos los medios y en todos los idiomas. Dense el tiempo de crear, en calma, solo así se desarrollan las grandes ideas. Las otras tienden a ser mucho más efímeras.


Despacio, en serio. 



Sara BE.

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